Si hablamos de historias curiosas que mezclan cultura popular, cine y agricultura, no podemos dejar pasar Tintín y el misterio de las naranjas azules. Una película que guarda un vínculo especial con la Comunidad Valenciana.
Una historia con aroma a ciencia y misterio
Tintín y el misterio de las naranjas azules es una película franco-española de 1964 basada en el famoso personaje de Hergé. A diferencia de los cómics, esta historia fue creada específicamente para el cine. En ella, el joven periodista Tintín y su inseparable perro Milú se embarcan en una aventura para resolver el robo de unas extrañas naranjas de color azul, creadas por un científico con el objetivo de combatir el hambre en el mundo.
Valencia, escenario natural del misterio
Lo que muchos no saben es que gran parte de la película se rodó en Valencia, incluyendo escenas en Xàtiva y Peñíscola. La región, conocida por su producción citrícola, proporcionó el escenario perfecto para esta historia en la que los naranjos y las frutas tienen un papel protagonista.
Las escenas entre los naranjales no solo ofrecen un telón de fondo espectacular, sino que también ponen en valor el potencial agrícola de la zona, que ha sido y sigue siendo un referente en la producción de frutas cítricas.
Un guiño que une cine y campo
Para la Cooperativa Cocalni, ubicada en el corazón de una tierra citrícola por excelencia, esta película representa una anécdota fascinante. Una prueba más de que la naranja valenciana, además de alimentar al mundo, también ha inspirado historias de ficción.
Y aunque en Cocalni todavía no cultivamos naranjas azules (de momento), trabajamos cada día con la misma pasión por la innovación y la calidad que inspiró a ese científico ficticio del film.


