campaña citrícola en febrero

Cómo evoluciona la campaña citrícola en febrero en Castellón

Febrero es un mes decisivo para la citricultura en la provincia de Castellón. La campaña entra en su tramo final para muchas variedades y el trabajo en el campo y en los almacenes sigue siendo clave para cerrar la temporada en las mejores condiciones posibles. En este punto, factores como el clima, el ritmo de recolección y la situación del mercado marcan la evolución de la campaña.

Febrero: una fase avanzada de la campaña citrícola

En Castellón, el mes de febrero suele situarse en una fase avanzada de la campaña citrícola, con gran parte de las variedades tempranas y de media estación ya recolectadas. Durante estas semanas, la actividad se centra principalmente en las variedades tardías, que continúan saliendo al mercado según su punto óptimo de maduración.

La climatología juega un papel fundamental en este periodo. Las temperaturas invernales habituales favorecen una buena conservación del fruto en el árbol, lo que permite ajustar la recolección para priorizar la calidad. No obstante, episodios de frío intenso, lluvias prolongadas o cambios bruscos de temperatura pueden condicionar el ritmo de trabajo y obligar a adaptar la planificación.

Ritmo de recolección y organización del trabajo

Durante febrero, la recolección se mantiene activa, aunque suele ser más selectiva y planificada. El objetivo es recoger el cítrico en su mejor momento, garantizando un producto con buen calibre, sabor y aspecto. En este contexto, la coordinación entre agricultores, técnicos y cooperativas resulta esencial para optimizar recursos y responder a las demandas del mercado.

Además del trabajo en el campo, en este mes también continúa la actividad en los almacenes, donde se realizan labores de selección, confección y expedición. Todo ello forma parte de un engranaje que busca mantener la regularidad en los envíos y asegurar que el consumidor final reciba un producto de calidad.

El mercado en la recta final de la temporada

Febrero es también un mes en el que el mercado empieza a mirar hacia el final de la campaña, lo que puede influir en el comportamiento de la demanda. La presencia de cítricos de origen nacional sigue siendo relevante, aunque en este periodo aumenta la competencia con producciones de otros países.

Ante este escenario, la calidad, el origen y la trazabilidad cobran todavía más importancia. Para el sector citrícola de Castellón, apostar por una producción cuidada y una comercialización responsable es clave para afrontar esta fase final con estabilidad y cerrar la campaña de forma positiva.

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