Una variedad pensada para el consumidor exigente
La clementina Sando se ha consolidado como una de las variedades más interesantes para el tramo final de la campaña citrícola. Destaca por su excelente equilibrio entre dulzor y acidez, su pulpa jugosa y una textura muy agradable al consumo. Estas cualidades la convierten en una opción muy valorada tanto por los consumidores como por el mercado, que busca cítricos de alta calidad cuando otras variedades ya han finalizado su recolección.
Características que la hacen única
La Sando se reconoce fácilmente por su buen calibre, su piel fina y su intenso color naranja, que resulta especialmente atractivo en el punto de venta. Además, es una clementina fácil de pelar y prácticamente sin semillas, dos aspectos clave que influyen directamente en la experiencia de consumo. Su recolección se sitúa habitualmente en los meses de invierno más avanzados, lo que permite alargar la presencia de clementinas de calidad en los mercados y dar continuidad a la oferta del sector citrícola valenciano.
Valor para el agricultor y para la cooperativa
Desde el punto de vista agronómico y comercial, la variedad Sando aporta estabilidad y valor añadido. Su buen comportamiento en campo y su aceptación comercial permiten defender mejor el precio en un momento delicado de la campaña. Para cooperativas como Cocalni, apostar por variedades como la Sando significa reforzar el compromiso con una producción diferenciada, de calidad y adaptada a las demandas actuales del mercado, poniendo en valor el trabajo de los agricultores y el origen local del producto.
