La sobrepoblación de conejos se ha convertido en un problema creciente para numerosos agricultores de la provincia de Castellón. Según ha denunciado LA UNIÓ Llauradora i Ramadera, los daños que estos animales provocan en las plantaciones de cítricos obligan a realizar inversiones adicionales en medidas de protección que pueden incrementar los costes de producción entre 540 y 1.380 euros por hectárea, dependiendo del tipo de explotación y de la gravedad de los daños. Entre las soluciones más habituales se encuentran la instalación de protectores individuales para los árboles jóvenes, el uso de productos repelentes y el vallado de las parcelas.
La organización agraria reclama a la Generalitat una línea específica de ayudas para financiar estas medidas preventivas y alerta de que el abandono de parcelas agrícolas está favoreciendo la proliferación de fauna silvestre, especialmente conejos y jabalíes, que encuentran refugio en estos terrenos antes de desplazarse a los cultivos en producción. El objetivo es reducir las pérdidas económicas que sufren los agricultores y proteger la rentabilidad de las explotaciones citrícolas valencianas.
Noticia original: LA UNIÓ Llauradora i Ramadera
