La campaña citrícola valenciana ha logrado mantener prácticamente estable el valor de sus exportaciones hasta enero, a pesar de un contexto marcado por dificultades como el aumento de costes, la competencia exterior y las condiciones climáticas. En concreto, el valor total apenas ha descendido un 0,4%, lo que refleja la resiliencia del sector frente a una campaña compleja.
Este comportamiento pone de manifiesto la fortaleza de los cítricos valencianos en los mercados internacionales, donde siguen siendo un referente en calidad y demanda. Aun así, el sector continúa enfrentándose a retos importantes que obligan a seguir apostando por la eficiencia, la diferenciación y el trabajo conjunto desde el ámbito cooperativo.
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