Detrás de cada naranja perfecta que llega al mercado hay ciencia, conocimiento agrícola y una tradición que se transmite entre generaciones: el injerto. En Cocalni, cooperativa citrícola con sede en les Alqueries, sabemos que un buen injerto no solo garantiza una buena cosecha, sino también la salud del naranjo y la calidad del fruto.
¿Qué es un injerto?
Injertar es una técnica agrícola milenaria que consiste en unir dos plantas diferentes para que crezcan como una sola. En el caso de los naranjos, se utiliza un «portainjerto» (la parte que va en contacto con la tierra) y una «variedad» (la parte que dará fruto).
El portainjerto aporta resistencia a enfermedades, adaptación al suelo y vigor, mientras que la variedad seleccionada define el tipo de naranja: dulce, ácida, de mesa o de zumo.
Por qué injertamos en Cocalni
No todas las tierras son iguales, ni todas las naranjas se comportan igual en distintos climas. Gracias al injerto, podemos elegir la mejor combinación para cada parcela, optimizando recursos, reduciendo tratamientos y mejorando la productividad.
Esto permite a nuestros socios obtener cosechas de alta calidad, sostenibles y adaptadas a los nuevos retos climáticos.
Un proceso tan delicado como vital
El injerto requiere precisión y experiencia. Se realiza cuando el árbol está en crecimiento activo, generalmente a finales de primavera o finales de verano. La zona de unión se protege para favorecer la fusión y se vigila cuidadosamente durante semanas.
Tradición e innovación en equilibrio
Aunque el injerto es una práctica antigua, la selección de portainjertos y variedades mejora cada año gracias a la investigación agrícola. En la cooperativa, combinamos esta tradición con el conocimiento técnico más actualizado para seguir ofreciendo fruta de calidad que responda a las exigencias del mercado.

