Entre septiembre y noviembre recolectamos algunas de las variedades más apreciadas de la familia de las mandarinas y clementinas. Cada una tiene su propio carácter, aroma y sabor, pero todas comparten un denominador común: la dedicación y el cuidado con los que trabajamos en Cocalni.
Clemenrubi (septiembre / octubre)
Una de las primeras variedades en abrir la temporada. De piel fina, fácil de pelar y con un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez. Su color intenso y su sabor fresco la convierten en la bienvenida ideal a la campaña citrícola.
Oronules (septiembre / octubre / noviembre)
Variedad temprana muy apreciada por su excelente color y su jugosidad. Su textura tierna y su sabor dulce la hacen una de las preferidas de nuestros clientes durante los primeros meses de otoño.
Loretina (septiembre / octubre / noviembre)
Destaca por su dulzura, su alto contenido en zumo y su facilidad de pelado. Es una fruta muy aromática y sin semillas, perfecta para el consumo familiar y el mercado nacional.
Marisol (septiembre / octubre)
Una mandarina temprana con un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez. Su piel anaranjada brillante y su sabor refrescante la hacen ideal para los primeros días de otoño.
Arrufatina (octubre / noviembre)
Esta variedad se distingue por su color intenso y su excelente calidad interna. Es una fruta de gran jugosidad, con un sabor dulce y una acidez equilibrada que la hace muy valorada tanto en el mercado nacional como en la exportación.
Nero (octubre / noviembre)
Con una maduración algo posterior, la Nero se caracteriza por su color rojizo-anaranjado y su sabor intenso. Su pulpa es firme y con un alto contenido en zumo, perfecta para quienes disfrutan de sabores más marcados.
Clemenules (octubre / noviembre / diciembre / enero)
La variedad más emblemática de la temporada. De tamaño medio, piel fina, fácil pelado y sabor dulce, es una de las clementinas más reconocidas en el mundo. Su larga ventana de recolección permite disfrutarla durante todo el otoño y el invierno.
Las primeras variedades de cítricos reflejan la esencia de lo que somos en Cocalni: una cooperativa que combina experiencia, tradición e innovación para ofrecer fruta de calidad excepcional. En cada pieza recolectada hay trabajo en equipo, respeto por la tierra y compromiso con el sabor auténtico.
