¿Estás buscando una receta que combine lo mejor de los sabores cítricos y dulces? En Cocalni, te compartimos una receta irresistible de pollo al horno glaseado con clementina, vermut y miel, perfecta para una cena especial o un almuerzo lleno de sabor. Con ingredientes sencillos y un proceso fácil de seguir, este plato conquistará tu paladar en menos de una hora.
Ingredientes (para 2 personas):
- 2 cuartos traseros de pollo
- 2 clementinas
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de miel
- 40 ml de vermut rojo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de tomillo seco
- Pimienta negra molida al gusto
- Sal al gusto
Preparación:
1. Precalienta el horno y prepara el pollo
Comienza precalentando el horno a 200ºC. Mientras tanto, deja que los cuartos traseros de pollo reposen fuera de la nevera para que se atemperen, lo que permitirá una cocción más uniforme. Luego, seca bien el pollo con papel de cocina, eliminando cualquier exceso de grasa o plumas.
2. Marina el pollo
Coloca las piezas de pollo en una fuente apta para horno. Vierte el aceite de oliva sobre ellas y masajea bien para cubrir toda la superficie. Salpimenta ligeramente y añade una cucharadita de pimentón dulce. Exprime el jugo de una mandarina sobre el pollo y vuelve a masajear para distribuir el sabor uniformemente.
3. Horneado inicial
Introduce la fuente en el horno y deja que el pollo se cocine durante unos 30 minutos. Este tiempo permitirá que la piel comience a dorarse y los sabores se integren.
4. Glaseado con clementina, vermut y miel
Mientras el pollo se hornea, corta la otra clementina en rodajas finas (asegúrate de lavarla bien antes). En un bol pequeño, mezcla la miel, el vermut rojo y el tomillo seco. Una vez pasados los 30 minutos de cocción, retira el pollo del horno con cuidado de no quemarte y reparte esta mezcla sobre las piezas. Coloca las rodajas de clementina sobre el pollo.
5. Horneado final
Devuelve el pollo al horno y hornea por unos 15-20 minutos más, o hasta que el pollo esté bien cocido y dorado por fuera. El glaseado le dará un toque caramelizado que intensificará los sabores cítricos y dulces.
6. Reducir los jugos
Una vez el pollo esté en su punto, retíralo junto con las rodajas de clementina asada. Vierte los jugos que quedaron en la fuente de hornear a través de un colador fino para obtener una salsa suave. Si crees que es necesario, puedes reducirla un poco más en un cazo a fuego medio, eliminando cualquier exceso de grasa.
¡A disfrutar!
Sirve el pollo acompañado de la salsa reducida y las rodajas de clementina asada. Puedes acompañarlo con una guarnición de vegetales al vapor o una ensalada fresca para un contraste perfecto.
Puedes acceder a la web con la receta original desde este enlace.
