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«La pinyolà»: un problema para la citricultura valenciana

La pinyolà es un fenómeno que afecta gravemente a la calidad comercial de las mandarinas y naranjas sin semilla en la Comunidad Valenciana. Se trata de la aparición inesperada de semillas en variedades que normalmente son seedless, lo que disminuye su valor en el mercado y afecta su exportación. Este problema está vinculado a la polinización cruzada, en la que el polen de variedades fértiles es transportado por las abejas hacia variedades apirenas, fecundando sus flores y generando semillas.

Causas de «la pinyolà» y el papel de las abejas

El principal vector de la pinyolà es la polinización cruzada entre variedades de cítricos. Mientras que algunas variedades de mandarinas pueden desarrollarse sin necesidad de fertilización, cuando son expuestas al polen de variedades híbridas con polen fértil, como la Ortanique, Nadorcott o Nova, los frutos desarrollan semillas.

Las abejas son las principales responsables de este traspaso de polen. La apicultura trashumante, que traslada colmenas a los campos de cítricos para la recolección de miel, intensifica este proceso. En ciertas campañas, la densidad de abejas en las zonas citrícolas ha sido hasta tres veces mayor de lo habitual, lo que ha aumentado la polinización cruzada y, por ende, la pinyolà.

Impacto económico y comercial de la pinyolà

El impacto de la pinyolà va más allá de la apariencia del fruto. En los mercados internacionales, las mandarinas valencianas han sido valoradas históricamente por su ausencia de semillas, un atributo clave para su comercialización en países como Francia, Alemania o Reino Unido.

Las nuevas medidas aprobadas por el Consell

El Consell ha dado luz verde a nuevas medidas para reducir la polinización cruzada y proteger la producción de cítricos sin semilla. Entre las principales decisiones destaca la prohibición de instalar colmenas a menos de 4 km de las plantaciones de cítricos durante la floración, un periodo que este año abarcará del 1 de marzo al 31 de mayo.

Estas regulaciones buscan garantizar la sostenibilidad de la citricultura valenciana sin afectar la actividad apícola, esencial para otros cultivos y la biodiversidad.

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