Descubriendo los secretos de la naranja

Las naranjas, frutos jugosos y coloridos, son el resultado de la magia natural que se encuentra en los campos de naranjos dulces (Citrus sinensis). Estos árboles, pertenecientes al género Citrus de la familia de las rutáceas, han tejido su historia a lo largo de milenios, desde el sureste de China y norte de Birmania hasta la zona mediterranea en la que nos encontramos. Más concretamente en la provincia de Castellón. En este artículo os desvelamos algunos de los secretos de la naranja.

Origen y viaje a través de las Rutas de la Seda

La historia de la naranja es tan fascinante como su sabor. Originaria del sureste de China y norte de Birmania, la naranja ha recorrido un largo camino hasta llegar a nuestros campos. Hace aproximadamente tres mil años, este fruto, conocido como hespéride, comenzó su viaje por la Ruta de la Seda. Desde su tierra natal, se extendió a Japón e India antes de llegar a Occidente.

Fue en el siglo X cuando los árabes, hábiles comerciantes y conocedores de la riqueza de la naturaleza, introdujeron la naranja en el sur de España. Sin embargo, no fue hasta el año 1450 que el naranjo dulce, protagonista de nuestros campos citrícolas, fue plenamente conocido y apreciado en la región.

El deslumbrante color naranja y su sabor.

El nombre «naranja» no es solo un capricho del idioma; proviene del característico color anaranjado que adorna sus frutos maduros. Aunque es común asociar las naranjas con el sabor dulce y refrescante, la realidad es que su sabor abarca desde notas amargas hasta las más dulces, ofreciendo una paleta gustativa diversa.

La peculiaridad de las naranjas radica en su pulpa, formada por numerosas vesículas llenas de jugo, creando una experiencia sensorial única con cada bocado. Algunas variedades, incluso, mantienen tonos casi verdes incluso en su madurez, desafiando la expectativa tradicional de su color.

Cocalni: Cosechando historias en Castellón

En la actualidad, la provincia de Castellón es testigo de la evolución de la naranja, gracias a cooperativas agrícolas como Cocalni. Fundada con el propósito de cuidar la tierra y proporcionar frutas de alta calidad, Cocalni se ha convertido en un referente en la producción citrícola.

Los campos de naranjos se han convertido en un símbolo de la región, destacando la importancia de la naranja en la cultura y economía local. La pasión por el cultivo y el respeto por la tradición se entrelazan en cada cosecha, creando un lazo indisoluble entre la tierra y los productores.

Aquí puedes descargarte una ficha sobre la naranja, elaborada por el Ministerio de Agricultura.

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