¿Sabías que…? Las mandarinas no solo son dulces y jugosas, también son una fuente rica en antioxidantes como la vitamina C. Además, sus aceites esenciales son conocidos por tener propiedades relajantes y revitalizantes. Ahora, imagina disfrutar de su sabor en un postre suave y cremoso como estos pastelitos de queso y mandarina.
Ingredientes necesarios
- 250 g de queso blanco para untar
- 1 huevo
- 2 claras de huevo
- 1 pizca de sal
- 1 yogur natural
- Zumo de 1 mandarina
- Gajos de mandarina para decorar
- 60 g de azúcar
- 1 cucharita de esencia de vainilla
- Ralladura de un limón
- Hojitas de menta para decorar
Paso a paso: preparación
- Prepara la mezcla base: En un bol, combina el queso blanco, el azúcar, el yogur, el huevo, la ralladura de limón, el zumo de mandarina y la sal. Bate todo con unas varillas hasta lograr una mezcla homogénea.
- Integra las claras: Añade las claras de huevo una a una, batiendo constantemente para obtener una textura esponjosa.
- Moldea y hornea: Vierte la mezcla en 4 moldes para flan. Llévalos al horno precalentado a 160 °C y hornea durante una hora. Apaga el horno y deja que los pastelitos se enfríen con la puerta entreabierta.
- Decora y sirve: Pela las mandarinas, retira la membrana de los gajos y utiliza estas piezas para decorar los pastelitos junto con unas hojitas de menta. Sirve y disfruta.
Un tip extra: Si no tienes moldes individuales, puedes usar un molde grande y cortarlo en porciones antes de servir.
Dato final
¿Sabías que las mandarinas tienen su origen en China y que su nombre proviene del color de las túnicas de los antiguos mandarines? Su sabor único las convierte en un ingrediente perfecto para combinar en recetas dulces y saladas.
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